Reír contigo, beber cerveza. Contarnos los problemas, beber cerveza. Planear viajes, beber cerveza. Recordar historias, beber cerveza. Querernos mucho, querernos siempre, querernos bien. Beber cerveza.
Reír contigo, beber cerveza. Contarnos los problemas, beber cerveza. Planear viajes, beber cerveza. Recordar historias, beber cerveza. Querernos mucho, querernos siempre, querernos bien. Beber cerveza.
Todos necesitamos a alguien que de vez en cuando nos rompa los planes, nos desordene la vida y nos despierte el corazón.
Bailarás conmigo el vals. Yo llevaré un precioso vestido blanco con piedrecitas plata para que brillen muy intenso bajo los refrectores. Tu, llevarás tú esmoquín negro con una rosa roja en la solapa. Mi madre llorará, tu madre aplaudirá y la gente a nuestro alrededor gritará de emoción. Nos miraremos a los ojos, con una parsimonia sincronizada, en un estado absoluto de complementaridad. Dirán ellos “esto es amor” mientras se limpian las lágrimas y luego… luego, todo se volverá un nosotros, un nuestro, un tu y yo, mi amor. Viviremos en la misma casa, dormiremos en la misma almohada, comeremos del mismo tenedor, beberemos del mismo vaso y un día amor, te miraré a los ojos y ya no te encontraré.
¿Quieres eso?